jueves, 18 de enero de 2007

La naturaleza fue devastadora con Tucumán

Fernando Stanich
Diario La Gaceta
Argentina

Apenas reconoció un zapato de su marido, que había quedado enganchado en un alambrado, Sara Albastray explotó en llanto. Su esposo, Eduardo RicardoLezcano, era un sereno de la Dirección Provincial del Agua (DPA). El hombrede 48 años murió arrastrado por la crecida del río Gastona, a dos kilómetrosdel Barrio Municipal de Concepción. Su cuerpo fue encontrado horas después a 600 metros aguas abajo contra un árbol. Al momento de la tormenta Lezcano se encontraba con su compañero, Rubén Mauro Medrano, dentro de una casilla. Desde allí cuidaban las maquinariasdel organismo. Pero alrededor de las 4 advirtieron que el agua los habíacercado. Con gran dificultad lograron salir, ya que la fuerza de lacorrentada les impedía abrir la puerta. Cuando pudieron abandonar la casilla comenzaron a caminar lentamente -con el agua al nivel del pecho- hacia unasenda conocida como el Camino del Basural. Lescano se sostenía del cuerpode Medrano, pero la fuerte correntada los arrastró hacia un poste. Medranopudo nadar y retomar el camino, pero Lezcano desapareció bajo las aguas. Losserenos se encontraban cuidando maquinarias utilizadas para realizar lostrabajos de reencauce del río, que habían solicitado los productorescañeros: temían que sus sembradíos fuesen afectados. Esta la historia de la primera víctima fatal que se cobró un impiadoso temporal que castigó a Tucumán, la provincia del Norte Argentino en la cualhace 189 años se declaró la independencia del país. Claro que el llanto delos familiares de Lezcano se repite a lo largo de los 22.500 kilómetroscuadrados que posee la provincia. No hubo un rincón de este suelo argentinoque quedara a salvo. La tormenta que se abatió entre las 21 del miércoles y las 4 de la mañana del jueves dejó gravísimas pérdidas: más de 5.000 personas evacuadas y al menos 25.000 afectadas en forma directa por eltemporal: sus casas quedaron destruidas por la correntada o directamentesepultadas. Tal es el caso de la localidad de Río Colorado. El pueblo enterose encuentra bajo el agua y sin teléfono ni luz. Nadie puede comunicarse consus habitantes y tampoco ingresar, debido a que la entrada al pueblo estácubierta por el desborde de los ríos. Según los datos preliminares, unas8.500 familias aún permanecen sin energía eléctrica y otras 20.000 sin aguapotable.
Cifras contundentes
Las cifras del meteoro son contundentes. Fue apenas una hora de lluvia muy intensa. No hubo vientos fuertes ni granizo. Sin embargo, en ese lapso cayó casi la mitad de agua que corresponde -según la estadísticas- a todo el mes. Las consecuencias de tanta agua concentrada en tan poco tiempo fueron devastadoras. El geólogo Juan Carlos Valoy, de la Dirección Provincial deVialidad, explicó que la lluvia de ayer es del tipo de las que más temen los expertos, porque no dan tiempo para hacer nada. El Laboratorio Climatológico Sudamericano informó que entre las 21 delmiércoles y las 4 de la mañana del jueves, en la capital provincial, cayeron97 mm de agua, cuando lo normal para todo el mes es 196 mm. "La explosión desmesurada de cemento sobre el verde genera que el agua demore mucho enescurrirse y que el caudal se acreciente más con cada lluvia", remarcó Valoy. Respecto de las causas sobre por qué esta lluvia fue tan devastadora, elespecialista Juan Minetti indicó que si bien se trata de las precipitacionesusuales para la época estival, en esta ocasión se unieron varios factores. "Por un lado tenemos el calentamiento del continente en verano, y por otro,una inyección de vapor de agua que viene del noreste. Esto generainestabilidad termodinámica, que es la que produce las clásicas tormentas deverano", dijo el especialista. "Un tercer factor es la gran diferenciatérmica entre el trópico (norte del país) y las latitudes medias, como sonlas del sur del país. Este factor genera inestabilidad dinámica, lo quecontribuye a la organización de la tormenta y a que esta tenga una magnitudareal (extensión geográfica) importante", explicó Minetti. Cuando ese factor de inestabilidad dinámica alcanza un índice de 30 -añadióel experto-, se considera peligroso. En Tucumán ese índice trepó a 41 elmiércoles y el jueves se ubicó en 31, lo que indica que el riesgo de nuevastormentas peligrosas sigue presente.

Pérdida del bosque nativo y tala indiscriminada
No es inusual que en Tucumán, durante el período de verano, se produzcan precipitaciones de magnitud. Se trata de una provincia con un clima subtropical húmedo. El problema es que, año tras año, las consecuencias de los meteoros son cada vez más devastadoras. Uno de los principales motivos, según los especialistas, es la deforestación que sufre el territorio provincial. Sobre todo, en la zona pedemontada. Según datos aportados por la Comisión de Medio Ambiente del Poder Legislativo local, ya desapareció el 60 por ciento de los bosques provinciales, lo que representa la destrucción de 1,2 millones de hectáreas. Estas, claro, nunca fueron forestadas y, en su gran mayoría, se encuentrancubiertas con cultivos. A tal punto llega la degradación del suelo que, en 2006, la Legislatura declaró la emergencia forestal de Tucumán, como una medida para frenar la tala indiscriminada de especies autóctonas. La ley propicia acciones tendientes a frenar la actitud destructiva del medio, que fue creciendo desde fines del siglo XIX a la actualidad debido al avance dela urbanización y a la expansión agrícola por la producción cañera, la soja y el citrus. En menos de 100 años, se destruyeron más 1.200.000 has. de bosques naturales. Sólo quedan en pie 750.000 hectáreas de bosques.

1 comentario:

Manuel dijo...

Impresionante el escenario.No obstante estos procesos son patrones observados en esos paisajes sudamericanos. Necesitamos construir Cartas y Planos de riegos ante procesos iguales y de mayor magnitud que se nos avecinan y vigilar el comportamiento de la ocupación humana.